La propuesta parte del concepto de los “no lugares” de Augè, que sugiere que existen lugares de transitoriedad que no tienen suficiente importancia para ser considerados como «lugares». Los no lugares no existían en el pasado, son espacios contemporáneos de confluencia anónimos, donde personas en tránsito deben instalarse durante un tiempo limitado de espera. En teoría, los no lugares solo pueden producir relaciones provisionales y efímeras, y las personas que pasan por estos espacios consideran que su estancia en ese lugar es temporal, marcando una distancia con el espacio sin considerarlo como algo propio. En nuestra propuesta expositiva buscamos cambiar esta percepción; para nosotras, en nuestro no lugar, suceden cosas importantes. Como elemento simbólico de la propuesta escogimos la cama, lugar en el que pueden ocurrir multitud de acontecimientos. Cada artista planteó una propuesta con su propio lenguaje artístico bajo el lema “la cama no es un mueble, es un lugar”.